martes, 9 de agosto de 2016

En Turbo solo quedan 350 migrantes











La canciller María Ángela Holguín se reunirá este miércoles en Ipiales con su homólogo ecuatoriano para diseñar una estrategia que permita fortalecer el control del ingreso de ilegales por la frontera con ese país.

CARTAGENA. Migración Colombia informó ayer que más de 1.350 de los migrantes irregulares que estaban en Turbo, Antioquia, cerca de la frontera con Panamá, se han acogido a las deportaciones voluntarias propuestas por el Gobierno.  

"De los 1.800 migrantes que se calcula se encontraban de forma irregular en Turbo desde el pasado 21 de mayo, quedan cerca de 350", señaló la entidad en un comunicado.

En Colombia en los dos últimos años ha aumentado la llegada de inmigrantes ilegales, en su mayoría cubanos y haitianos, que en su tránsito hacia Estados Unidos entran por Ecuador y atraviesan el país en  dirección a la inhóspita selva del Darién para llegar a Panamá, cuya frontera ilegal fue cerrada hace casi tres meses.

La autoridad migratoria informó que a los migrantes que aún permanecen en Turbo, les ofrecen "una deportación voluntaria que les permitirá abandonar el territorio nacional por sus propios medios".

Igualmente manifestó su preocupación por el peligro que corren estas personas al seguir la travesía hacia Panamá acudiendo a “coyotes” o bandas dedicadas a la trata de personas, por lo que les reitera la opción de acogerse a las deportaciones voluntarias.

Los migrantes piden habilitar un avión que los lleve a México pero el Gobierno dice que no es posible porque sería copartícipe del delito de tráfico de migrantes a lo que se suma que ese país ya dijo que no los recibía.

La Cancillería en un comunicado asegura que ninguno de los migrantes irregulares que llegaron al puerto antioqueño ha solicitado que se le reconozca su condición de refugiado. "Es importante resaltar que los canales para hacer las solicitudes de refugio se encuentran abiertos y pueden ser utilizados por cualquier extranjero que lo requiera en cualquier parte del país”.

Según la información la mayoría "ha manifestado que temen perder los beneficios que ofrece Estados Unidos a través de la Ley de Pies Secos Pies Mojados y la Ley de Ajuste Cubano" (Lea sobre la Ley), y que prefieren la condición de refugiados.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su "profunda preocupación" ante la situación de "extrema vulnerabilidad" que padecen los cerca de 1.300 migrantes varados en el país.

La CIDH recuerda que, antes de promover la salida voluntaria, "es obligación del Estado identificar migrantes que tengan necesidades especiales de protección, tales como solicitantes de asilo y refugiados, personas sujetas a protección complementaria, víctimas de trata, entre otros, y adoptar medidas para su protección.

"Es importante tener en cuenta que Colombia no es la causa, ni el origen de este fenómeno. Por el contrario, nuestro país hoy padece las consecuencias de decisiones migratorias adoptadas por otros países", concluyó Migración Colombia.