miércoles, 1 de diciembre de 2010

“EL PERIODISTA ESTÁ PARA QUE NO LO QUIERAN, ENTRE MÁS ODIOS GENERE MEJOR PERIODISTA ES”

En el marco del Seminario sobre el Derecho a la Libertad de Expresión y el Acceso a la Información organizado por
las Universidades Tadeo y de los Andes , y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA.

Esto dijo Omar Rincón, docente, reconocido crítico de medios y referente de todos los que hacemos parte del mundo comunicacional, del oficio periodístico y de la aguja hipodérmica mediática.

Este teórico de medios, a quien siempre hemos tomado como referencia para nuestros trabajos académicos y la construcción de conceptos acerca de periodismo y medios de comunicación, nos dejó como legado a los asistentes de este Seminario, y de una manera breve, jocosa, pero asertiva, varias reflexiones sobre el devaluado e ignominioso periodismo actual, al que no debemos acudir. Entre otras recomendaciones válidas.

  • Confrontar versiones: Hacer trabajo de campo, acudir a diferentes fuentes. No es periodismo citar una sóla, sería copiar y pegar, hacer la fácil.
  • Los Estados gobiernan con y en los medios. No hay políticos, existen marcas: Al periodista le está yendo mejor cuando trabaja con el Gobierno, con los entes territoriales. La parte oficial es más cómoda y más rentable. ¿Periodismo?
  • Los medios no ganan elecciones: Colocan los temas, la agenda, generan opinión.
  • Lo que vende mediáticamente es: Sensacionalismo=Miseria humana= (Protagonistas de Nuestra Tele). Futbol=Messi Vs Ronaldo. Farándula=El Lavadero, entretenimiento de los noticieros. Sexo= (en el sentido amplio del tema).
  • Hablar de los temas de la gente: Hacer periodismo donde la gente sienta que puede participar.
  • El periodismo es un oficio de la esperanza, de la posibilidad.
  • Exposición mediática de los mandatarios de turno: El gobernante actual es exitoso por que se quitó la corbata. Untarse de pueblo es la clave. (Chávez, Evo, Correa, Uribe, Ortega)
  • El periodista debe ir en búsqueda de historias bizarras, “macondianas”. Fuera de lo común.
  • Dar contexto a las notas, noticias, historias o cualquier producto periodístico: Es fatal cuando se presenta una noticia escueta, que dirá nada si no se le da el contexto adecuado.
  • El twitter acabó con el oficio de los periodistas: Millones de psudo -periodistas cuentan sus historias, noticias, opiniones e intimidades en 140 caracteres.
  • La crisis, el discurso reiterado, el lugar común: Los periodistas tenemos que reinventar el discurso de nuestro oficio de acuerdo a las necesidades del medio actual, a las herramientas y al soporte que nutren la publicación de contenidos. Ejemplo: Escribir para un periódico web es distinto que hacerlo para el impreso. Los textos se estructuran de una manera distinta y las herramientas web deben hacer más dinámica la búsqueda de información del lector. Esto implica modificar las prácticas ortodoxas del periodismo y sus estructuras (que aunque advierten no ser camisas de fuerza) si producen crisis en los académicos, teóricos y periodistas activos.


La Liberad de Expresión e información es un derecho de rango constitucional, éste último de doble vía (Informar y ser informado) y hace parte del marco normativo de la Convención Americana sobre DDHH.

La información, disección u opinión, no deben ser coartadas ni cercenadas por el capricho insolente de algunos que ostentan posiciones de privilegio o quienes se incomodan por un pensamiento disímil. Se expresa como se quiere, en el tono y en la forma que creamos conveniente. Marx decía: ¿para qué el derecho sin la posibilidad? Está el derecho, ¿está la posibilidad?... ¿Existen las condiciones?
 
Los que comenzamos en este oficio estamos llamados a alzar la vos con decisión y responsabilidad. Sin idealismos infundados.
 
Tenemos sí una responsabilidad social de develar asuntos de interés general, mover a la acción, visibilizar procesos de acción con las comunidades, todas, incluída la virtual. Colocar en la agenda pública temas sensibles que aquejan a la comunidad para la creación de políticas públicas que generen cambios. Y que más que el título de comunicación social, evolucionemos a una comunicación para el cambio social.

Expresarnos sin que la legislación nacional nos coloque palos en la rueda como suele suceder y sin que la ley de los que están al margen de ella nos callen con sus puños de plomo. Sin que los Ardila, Santos, Grupo Planeta y "Araujos et al" nos bofeteén con la censura previa del dinero, del poder. Allí está la lucha.