viernes, 18 de marzo de 2011

(Reforma Ley 30) LA DOBLE MORAL DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA Y LA FILANTROPÍA EMPRESARIAL


Por: Juan Diego Perdomo Alaba 

En una ingenua pero interesante columna publicada en  El Espectador, con respecto a la reforma de la Ley 30 de Educación y sus ambiguas intenciones,  Ana milena Muñoz de Gaviria, la otrora Primera Dama de la Nación,  dice que un país democrático, neoliberal y con un modelo de gobierno de Tercera vía como el Santista, y en búsqueda de recursos para  dar solución a las necesidades del país, no debe haber un divorcio entre lo privado  y lo público, lo uno puede apoyar lo otro.

Ahora, ¿Qué implicaciones negativas tiene para un ente público (La Universidad)  que lo privado ingrese como cofinanciador de éste?

Digamos que se privatiza para buscar eficiencia en la gestión y aumento de cobertura con innovación,  calidad y reducción de corrupción.

¿Cuántos recursos no cogen bolsillos indebidos en las universidades públicas  (no pasa nasa)  y cuando nos hablan de privatización ahí sí pegamos el grito en el cielo?

Lo público es caldo de cultivo para este flagelo que nos tiene como parias. Sumemos los recursos que en carruseles internos de contratación universitaria se pierden.

¿Tendría Santos necesidad de justificar la entrada de capital privado y la llegada de Universidades con ánimo de lucro por  falta de recursos para invertir en educación, ciencia y tecnología,   si los recursos se manejaran con eficiencia?

El Periodista Argentino Andrés Oppenheimer,  anota  que no conoce el primer país ad portas del desarrollo que no haya invertido en estas tres.

El producto del conocimiento vale más que el de mano de obra. Es por eso que en modelos capitalistas como el nuestro,  nunca verán al barrendero ganar más el que inventa las escobas. Allí la importancia que un estado invierta en educación, ciencia y tecnología.

¿Porqué en vez de aumentar los créditos educativos para el ingreso a la U privada (que a su vez estimula al particular lucrándolo) se amplía la cobertura en la pública y a su vez se mejora la calidad del egresado? Son preguntas que van surgiendo.

Sin embargo, más interesante aún,  es la posición de la Organización Colombiana de Estudiantes quien en un discurso bastante zurdo,  argumenta que la reforma propuesta por el gobierno es una argucia para consolidar la confianza inversionista de Uribe,  cediendo a multinacionales de la educación superior el monopolio de ésta en el país, según habría quedado consignado en el capítulo de comercio transfronterizo de servicios del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos. Es decir nos llevó el que nos trajo. Por eso el sectarismo “pseudo comunistoide” me sabe a cacho.

Hay que decir qué,  contrario al gobierno dictatorial de Uribe, Santos,  abrirá el debate a todos los actores involucrados para deliberar el proyecto y no darlo por hecho mediante decreto (como lo fue todo en el gobierno pasado) y eso es importante. Por lo menos ha sido enfático en que no se está hablando de privatizar, ni de reducir los recursos, según, escalonadamente se irá aumentando el presupuesto para la educación,  pero no bastaría para satisfacer las necesidades del momento en cuanto al tema.

En la página del Ministerio de Educación Nacional están todos los documentos del proyecto de reforma a la Ley 30, sería interesante que lo observarnos, generáramos preguntas y las tuviéramos listas para hacer una buen ejercicio dialéctico y participativo entre el gobierno y nosotros los involucrados,  a las espera de su discusión.

Las iniciativas públicas se construyen desde y para lo público. Invito a que no seamos solapados y tengamos consciencia que somos culpables por omisión,  y  aquella frase “que robe pero que haga” es la que tiene a la U pública a expensas de que el “Privado” meta sus tentáculos comerciales en nuestras aulas, porque la filantropía empresarial para mí no existe,  y la pulcritud y eficacia de la Universidad pública es una quimera.


Docuementos de la Propuesta:

http://aplicaciones.contactenoscolombiaaprende.info/ley30/node/1788