jueves, 8 de septiembre de 2011

Elecciones Alcaldía de Cartagena: LA TERCERIZACIÓN COMO MÉTODO DE DESPOLARIZACIÓN


Por: Juan Diego Perdomo Alaba




Sí, ya se ha escrito mucho sobre la Cartagena actual: La bomba de tiempo social, la desaparición y desplazamiento  tácito del raizal del sector céntrico de la ciudad y alrededores; la corrupción campante;  ausencia de educación integral,  pedagogía y cultura política y electoral.  La Cartagena de mierda; Una puta llamada Cartagena de Indias. Cartagena esto y lo otro; Cartagena, Cartagena, Cartagena. Por lo pronto,  no tengo nada que agregar, todos sabemos que pasó, qué está pasando y qué pasará. Así algunos nos hagamos los pendejos.


Las organizaciones de la ciudad,  gremios, fuerzas activas y ciudadanía,  se están movilizando, están actuando. Manifestaciones aquí y allá. Foros con los candidatos a la Alcaldía unos y otros.  Noto con agrado que la juventud menor de 20 años despierta tímidamente del letargo que produce la bohemia que impregna aquella Cartagena a la que de bohemia poco le queda, y ya se está sublevando a través de un elemento cohesionador e  inherente a nuestra tierra: la cultura.


Bloggers, columnistas, académicos, escritores, líderes cívicos,  todos,  hasta el hartazgo,  escriben preocupados sobre el futuro de Cartagena y en manos de quién quedará después del 30 de octubre. Pero se sienta un precedente con ello, porque así no lo quieran muchos, avanzamos, y lo hicimos,  porque  así lo quiso la ciudad. El voto en blanco fue ejemplo de eso. Posterior a eso, siempre insistiré,  por Judith Pinedo no se votó,  se votó en contra de la administración pasada y eso ya es mucho decir. Pero la coyuntura ahora es otra. Y de eso,  todos los actores nombrados en la primera parte del párrafo, están hablando.


Judith del Carmen dejó vacios a lo largo de su administración que un avivato llenó. Y como dijo un buen amigo, le sirvió de jefa de debate durante 3 años largos Ésta no consolidó su liderazgo, no sentó las bases para continuar con un legado positivo. Lo demás es historia patria y hoy nos encontramos ad portas de retroceder vertiginosamente.


Pero no seré yo quien continúe con la preocupación. Como diría una amiga,  ocúpate, no te preocupes.


La bomba de tiempo más bonita del Caribe, sede alterna del Gobierno nacional, Cartagena, no puede dejarse en manos de la demagogia ramplona e irresponsable,  quien ya la tiene prometida como cual vil proxeneta. Personaje que se vende como el cambio cuando es más de lo mismo y de lo pasado. La encarnación de los huérfanos del poder Como tampoco puede estar en manos de la efigie amorfa de las estructuras politiqueras de la ciudad, personaje que no hilvana un solo párrafo coherente y estructurado.


“Eso es lo que se merece esta ciudad” dicen por ahí,  decepcionados.  Y sí, hasta lo he pensado. Pero mi discurso no gira en torno a una verborrea romántica;  la idea es actuar con base en lo que se tiene; lo que no se hizo en un año no se hará en 50 días.  Me mamé de pensar utópicamente en revertir procesos y dinámicas que están enquistadas; que sentaron raíces y dan de fruto mandarinas o por el contrario, nacen tréboles.  


Fortalecer mediante un proceso eminentemente ciudadano una tercería dentro del ramillete de candidatos que está,  puede ser una posibilidad.  El voto en blanco ahora sería un saludo a la bandera. La estructura política de los dos fatuos personajes que están en punta es fuerte. Ya los gremios de la ciudad están en lo suyo, sujetándolos a sus intereses (bien intencionados, aclaro) a través de actas de compromiso que éstos firman con entusiasmo promesero.


¿Será que la ciudadanía pensante, o mejor,  (para no incurrir en expresiones políticamente incorrectas) la que no traga entero, no puede hacer lo mismo?


Por lo pronto, debemos exigir claridad  y concreción en las ideas sobre las líneas programáticas y plan de contingencia, intervención y control que requiere urgente esa bomba de tiempo que alguno tomará desde el primero de enero. No más populismo, no más artificios étnicos y de estrato para intimidar y descalificar oposición. La inclusión de la ciudadanía en la cosa pública. El debate de las ideas no se supedita al color de la piel o a la extracción social, por ende,  no utilizar el tema étnico para salirle al paso a las críticas;  en contraste a eso, ser claro, conciso y preciso.  Información veraz sobre financiación de campañas.  Es imperante un comité que realice veeduría y rinda informe periódicamente sobre el cumplimento del plan de gobierno de la administración en misión.  Educación, comunicación, transparencia, eficacia e inclusión  como pilar de buen gobierno y la implementación de un modelo de presupuesto participativo con líderes jóvenes de cada localidad. Eso es lo que debemos hacerles cumplir.


Los dos candidatos de punta seducen a sus masas, esas son sus “mayorías”, el “pueblo”que llaman ellos.  Ahora, que nos respondan;  somos cientos de miles que queremos escuchar ARGUEMENTOS, compromisos viables, reales, inteligentes.



Se vienen los debates. 

Este jueves 22 de septiembre se realizará el primero organizado por la Comisión de Debates Políticos de Bolívar quien contará con la participación de RCN Televisión como principal aliado mediático.  Allí estarán los 7 aspirantes a la alcaldía de Cartagena.  Luego,  el martes 18 de octubre se realizará un segundo con los 3 candidatos que lideren las encuestas. 


Así las cosas,  invito, por el bien de la ciudad,  a que los 5 candidatos que al parecer no tendrían opción alguna de llegar a la Aduana si continúan dispersos, consideren llegar al segundo debate apoyando una tercería que saldría de uno de los 5. A no ser que se quieran seguir valorizando para endosarse al mejor postor y así tener parte de la torta, algo políticamente pragmático.  Estoy completamente seguro que esa ciudadanía insurrecta, crítica y pensante podría dar sorpresas apoyando a un tercero. Por ahora, eso es lo más sensato que podríamos hacer por la ciudad.


“La tercerización política se resume en un método alternativo de despolarización. Comprende esencialmente un movimiento cívico que va al fondo de un replanteamiento-país. Es construir 'ciudadanos exigentes' al decir del Prof. Rodríguez Mena. No es un tema electoralista sino reformista, que obliga el giro del mesianismo clientelar, caudillista, militar y positivista a una sociedad liberal y laboriosa, donde lo social no es un asunto vertical (impuesto) sino espontáneo”  Columna de ORLANDO VIERA-BLANCO del periódico El Universal de Venezuela.