miércoles, 2 de febrero de 2011

BLAS DE LEZO TENDRÁ VECINO

Artículo publicado en  revistaelmetro.com http://www.revistaelmetro.com/metro/3juan_diego.html http://www.revistaelmetro.com/metro/3juan_diego.html

Por: Juan Diego Perdomo Alaba*

En los años mil seiscientos,
cuando el tirano mandó,
las calles de Cartagena,
aquella historia vivió…

Un siglo antes, el Teniente General de la Armada española Don Blas de Lezo y Olavarrieta, derrotó a la flota inglesa del Almirante Edward Vernon que quería tomarse a la ciudad de Cartagena.

Qué sería del éxito insignia del gran "Joe" Arroyo (Rebelión), si el corajudo Almirante "Patapalo" no hubiese defendido a la otrora fortaleza española de los ingleses que a la postre, y gracias a los valerosos lanceros de Getsemaní liderados por el fundidor cubano Pedro Romero, quien con gran vocerrón, anunciaba la independencia absoluta de España, luego de que una muchedumbre agitada asaltara la sala de Armas situada en la Plaza de la Aduana. De allí la Heroica Cartagena.

Quizás la canción se hubiese llamado Rebellion, cantada en ritmo de hip - hop; una diatriba rítmica del montón. Gracias a Dios no sucedió así.

Pedro Romero ya fue honrado con una estatua en la Plaza de la Trinidad, allí donde se gestó nuestra independencia, en Getsemaní. Blas de Lezo saluda a propios y foráneos desde la suya en el Castillo de San Felipe de Barajas. No podía quedar por fuera "El centurión de la Noche", como titula en su libro Mauricio Silva Guzmán, quien escribió sobre la vida y obra del maestro Álvaro José Arroyo, el Joe.

Muy cerca al lugar donde erigido se encuentra don Blas, se inaugurará la Plaza La Rebelión. Allí quedará la estatua que homenajeará al Hijo Mayor de Cartagena que, con sus tres metros de bronce, será testigo de una hazaña tan magna como la gesta del tuerto Lezo o la rebelión de Pedro Romero y el Joe: la puesta en funcionamiento del sistema TransCaribe.

Sí, en el marco de la apertura de este sistema articulado de transporte, y donde quedará uno de los portales de éste, la Alcaldesa Judith Pinedo Flórez tiene planeado inaugurar la estatua de aquel que pegara la frase: Oye men no lo pegue a la negra…

Será ahí mismo, donde confluya la infinitud temporal de Cartagena, presente, pasado y futuro, donde el legado intangible del maestro Arroyo se inmortalice, siendo un motivo más para decir que ésta es una ciudad del mundo, una ciudad única.

Blas de Lezo está ansioso de tener al creador del "Joesón" como su próximo vecino, Judith quiere darles ese placer a ambos. Sin embargo, a veces esa infinitud vernácula característica de la Heroica se la toman tan a pecho, que esperamos no se aplique al anhelado TransCaribe; que Pinedo realizara esa inauguración, sería una verdadera "Rebelión".


* Estudiante de Comunicación Social de la Universidad de Cartagena