sábado, 12 de febrero de 2011

“TRENZANDO LOS HILOS DE LA HISTORIA”


Por: Juan Diego Perdomo Alaba.

Esto expresaba una de las expertas trenzadoras a los medios de comunicación que se dieron cita en el evento “Cartagena se trenza”, en el marco del 42 Salón Nacional de Artistas que se realizó con éxito en la heroica.

“Jornada masiva de trenzados y ruta de peinados” decía la programación del evento que tuvo lugar en el Baluarte Santa Catalina.

Pero el evento fue más especial. Los sentidos se agudizaron,  olía a historia, a sol, a Palenque. Los oídos se cargaron de esa confluencia vernácula palenquera rica y desconocida para muchos asistentes. La percusión aderezaba un ventarrón sabroso y amañador.

Eran las 5:00 pm cuando aproximadamente cien personas, entre extranjeros y nacionales observaban con alborozo y fascinación a las más de treinta trenzadoras que asistieron al evento. Hombres, niños y mujeres  permitían que la historia trenzara sus cabellos con paciencia, dedicación y maestría casi únicas.

La elegancia hecha alcaldesa hizo presencia;  habló con cada una de las peinadoras y posó con ellas. Se le veía feliz, no dudó en dejar trenzar la evidencia de manejar los hilos de una ciudad en caos pero feliz, que vive de su historia. Las raíces canosas de su cabello delatan que no es un trabajo fácil. La hábil palenquera en sólo una hora, trenzó lo que en cuatro años Cartagena le ha sacado.

“¡África! ¡África!” entonaban su himno los nativos henchidos de orgullo. Escucharlos erizaba la piel, parecía un ritual. Los flashes tenían dos blancos, la bella mandataria en pleno trenzado y Ronaldo,  un niño de dos años, negro como el carbón, de facciones rudas pero hermosas, con unos ojos tan grandes como el sol que se ocultaba en las entrañas del atlántico.

Era la sensación, no pasaban inadvertidos sus golpes de tambora y una chupeta que saboreaba con gusto y propiedad. Nadie le ordenaba qué hacer, tocaba y descansaba cuando quería mientras su madre trenzaba los hilos de la historia.

En respuesta a la ingenua pregunta de quién le enseñaba a tocar percusión a Ronaldo, su madre dijo “esos pelaos desde la barriga ya saben tocá” Y sí, es ancestral y antes que consolidar su lenguaje, la percusión era su mejor código de comunicación. De allí el sabor, la cadencia, el ritmo y la pasión para todos los actos de sus vidas.

“Trenzar es más que una cuestión estética” - afirmaba la fuente del título de esta nota-  Sentencia que hace concluir que no en vano,  este fue uno de los eventos más hermosos del  42 SNA. Cultura, arte e historia en una ciudad a la que no hay necesidad de echarle historias,  porque ella que misma pulula historia en cada esquina o individuo que la habita y la visita.