martes, 5 de enero de 2010

LA MUJER; ESCLAVA Y MALTRATADA EN SU PROPIO MUNDO (Casos recientes de asesinato y abuso a mujeres en Colombia)



El caso de la mujer que fue asesinada en la ciudad de Barranquilla por su “esposo” –aunque yo le llamaría más bien verdugo- , me causo estupor, indignación y rebosó mi paciencia de receptor pasivo ante tanta noticia de violencia intrafamiliar; pero más puntualmente, contra las mujeres.

Lo que más me llamó la atención escuchando el relato de los familiares de Clarena, -la mujer asesinada- , y de paso ratificar mi hipótesis acerca de estos casos, es, como primera medida, que esto no es único de estratos bajos como se diría en los corrillos o en la Plaza de Bolívar donde se “cuchichea” de todo. Y, que la permisividad de las familias y aun en el caso de Clarena, de su familia y de ella misma, son las causas de este tipo de desenlaces fatales.

Hoy en Caracol Radio, una mujer desesperada en el departamento del Huila de precarios 22 años llamó tratando de avisar que su “compañero sentimental” de 24 años, amenazó con matarla después de haber sido apuñalada bárbaramente por este “macho cabrío” pero cobarde e infame; mientras tanto, las autoridades siempre esperando el muerto en sus pies y al asesino amenazante respirándoles el cuello para así ellos poder reaccionar. Luego, en un tono medio españolete, la periodista cartagenera Erika Fontalvo le pide calma y le pregunta por qué, sí sabía de los comportamientos agresivos de su compañero, ella no terminaba con esa relación; ella –la mujer- le contesta que sí, que lo había dejado pero luego había regresado con él. Y que además después de haber sido brutalmente apuñalada ella nunca lo denunció.

¿Que tienen en común Clarena (q.e.p.d) en Barranquilla, dueña de una de las cadenas de ropa mas comercializadas del país; de una prestigiosa familia aristocrática y con una “armonía” marital “envidiable” –según familiares- ; y aquella humilde mujer huilense de 22 años que pide a gritos que le ayuden porque su compañero la va a asesinar?

Con todo respeto, sin entrar en generalidades –y sin dármelas de psicólogo-; varias cosas.

Dependencia afectiva: Mujer; si un hombre te maltrata, ¡déjalo!, no es afecto, no es amor, te maltrata una vez, lo hará dos. ¡Respétate!

Dependencia económica: Mujer; eres capaz igual que un hombre de conseguir tus propias cosas sin necesidad alguna de depender de uno. No eres menos ni más. Al contrario, eres grande, maravillosa, sublime. ¡No te subestimes!

Amor propio: Mujer, es un conjunto de las dos anteriores quiérete primero tú, antes que a cualquier cosa

Denunciar: ¿Es imposible para la justicia actuar si no se denuncia? –Eso dicen fuentes oficiales- yo no lo creo de a mucho.
El asesino de Clarena con arma en mano llama a la policía después de haber cometido el delito, la policía llega, lo trata como a una víctima más, luego es llevado a la U.R.I de la Fiscalía y el fiscal del caso, un hombrecillo con cara de cerdo mañoso, decide “sospechosamente “dejarlo libre porque supuestamente en su código penal –el que le enseñaron en la universidad del frijolito- aquel santo hombre no había sido encontrado en flagrancia. ¡Válgame dios!


Pero NO por eso dejen de denunciar, no, es importantísimo, una, dos y hasta tres veces hasta que sean escuchadas, dónde? : Bienestar Familiar, Fiscalía, Casas de Justicia, medios de comunicación; ahora, no seamos indiferentes a estos casos, no pequemos por omisión ayudemos a denunciar.

Y hombres: las mujeres, no son un activo más de nuestro patrimonio, no es posesión nuestra, no es una cosa, no es solo un objeto sexual de reproducción; es nuestro complemento, son la flor de este paraíso que destruimos, son nuestras hermanas, abuelas, madres, hijas; que no se nos olvide.


Por último; qué tal si la víctima –mujer- fuera familiar de nuestro “Führer” Álvaro Uribe? En el caso de Clarena, ¿como se hubiesen tornado las cosas?